A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Leche y vino, veneno fino.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Quien da el consejo, da el tostón.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
La vida es un juego.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Barco grande, ande o no ande.
El ojo del amo hace más que sus manos.
El que aconseja, no paga.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Calva buena, luna llena.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
De luengas vías, luengas mentiras.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Marido muerto, otro al puesto.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Esposa mojada, esposa afortunada
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos