Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Cada cosa tiene su precio.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Para el avaro, todo es caro.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Una deuda, veinte engendra.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Vida bien concertada, vida holgada.
Año de nieves, año de bienes.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Mala olla y buen testamento.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Reino dividido, reino perdido.
Tiempo pasado, con pena recordado.
En casa del herrero, asador de madero.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Los compañeros de cama se escogen de día
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Al buen corazón la fortuna le favorece.