Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A buen señor, buena demanda.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Los casados, casa quieren.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Haz favores y tendrás enemigos.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Bien ora quien bien obra.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Compañía, ni con la cobija.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Al loco y al fraile, aire.
Bocado comido no guarda amigo.
A un traidor, dos alevosos.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Juego y bebida, casa perdida.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Hacer favores, empollar traidores.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Quien tiene tienda que la atienda.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Obras vea yo; palabras, no.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Quien vende barato vende doblado.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.