Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Aún queda el rabo por desollar.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Favor con favor se paga
Chilla más que un camionao é pollos.
A cada santo le llega su día.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Al mal segador la paja estorba.
A consejo de ruin, campana de madera.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Indio comido, puesto al camino.
El que ríe el último, ríe mejor.
La casa caída, el corral agrandado.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
A buen servicio, mal galardón.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Arma de Dios es Cristo.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
El que está a las duras, está a las maduras.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
El mandar no quiere par.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Échate este trompo a la uña.
A buen hambre, no hay pan duro.
De uvas a peras.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.