El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Bonito era el diablo cuando niño.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Está mal pelado el chancho.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Mucho preito hace mendigo.
Firma papel y te encadenarás a él.
A cabo de rato, Andújar.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
En enero, el besugo es caballero.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
El que es pendejo ni de dios goza.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Emborrachar la perdíz
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Quien ríe y canta su mal espanta
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
El muerto se asusta del degollado.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
El inferior paga las culpas del superior.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.