No hay zurdo bueno.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Amores de lejos no son parejos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
O Cesar, o mierda.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Soltero maduro, maricón seguro.
Gente de navaja, poco trabaja.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Dando dando, palomita volando.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Es más seguro ser temido que ser amado
El que paga mal, paga dos veces.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Ajo hervido, ajo perdido.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.