Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Estar como caimán en boca de caño.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Dios los cría y el diablo los junta.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Manda, manda, Pedro y anda.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Dos es compañía, tres multitud.
Arroz pasado, arroz tirado.
Estás entre la espada y la pared.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Los justos pagan por pecadores.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Dar con la puerta en la cara.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Gallo viejo con el ala mata.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
A barba muerta, obligación cubierta.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
A chico santo, gran vigilia.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Todo necio confunde valor y precio.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Hoy te lo dice tu amiga.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Como turco en la neblina.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.