El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
El más cuerdo, más callado.
Moro viejo, mal cristiano.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
La contradicción es la sal del pensamiento
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El gandul es un cadáver con apetito.
A rey muerto, principe coronado.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
A tal puta, tal rufián.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Buena es la linde entre hermanos.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Pecado callado, medio perdonado.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Nunca falta de que reírse.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Antes verdugo que ahorcado.