Al perro muerto, échale del huerto.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
No hay boda sin doña Toda.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Vase la fiesta y resta la bestia.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Tumbando y capado.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Cada cual es dueño de su miedo.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
A chico pié, gran zapato.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
También al verdugo ahorcan.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Por su nueva silla y freno, el caballo no es más bueno.
De oveja negra, borrego blanco.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.