El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Va como honda que lleva el diablo.
El fraile, la horca en el aire.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El que asno nace, asno se queda.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
A buen hambre, no hay pan duro.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
El que la sigue la consigue.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Más vale la sal, que el chivo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Por San Blas, el besugo atrás.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Te va a atropellar un carrito de helados.
A la virtud, menester hace espaldas.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Del ahogado, el sombrero.
Vereda no cría hierba.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
De cabo a sargento, y no está contento.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
A padre avaro, hijo pródigo.
Quien no se arriesga no conquista
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.