Encontrar al perro en la olla
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
El cerdo siempre busca el fango.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
La zorra se conoce por la cola.
A ave de paso, cañazo.
No lo hurta, lo hereda.
Más vale mendrugo que tarugo.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Tronar como un arpa vieja.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
De casa del abad, comer y llevar.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Come santos, caga diablos.
Boñigas hacen espigas.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
A tal casa, tal aldaba.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
La ocasión asirla por el guedejón.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Agua que no has de beber, déjala correr.