Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
La lengua no es de acero, pero corta.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Eso es como llover sobre mojado.
Dar caramelo.
De esta agua no beberé.
Mal se cuece olla que no se remece.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Agua que huela, no la bebas.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
A pan duro, diente agudo.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
No tocar pito.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Por un clavo se pierde una herradura.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
A flores nuevas, afeite perdido.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Gato escaldo del agua fría huye.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
De todas maneras, aguaderas.
Limando una viga se hace una aguja.
Aguas de Abril, vengan mil.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Dama tocada, dama jugada.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Burro apeado no salta vallado.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
A falta de reja, culo de oveja.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Martillo de plata rompe puertas de hierro.
El agua fresca se bebe en jarro.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Tanto pedo para cagar aguado.
En poca agua, poco se navega.
Amor de amos, agua en cestos.
Por un grano no se desgrana la mazorca.