A cuentas viejas, barajas nuevas.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
En abril, va la vieja a veril.
Se heredan dinero y deudas
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Las arrugas son la tumba del amor
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Putas y frailes andan a pares.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
A rey muerto, principe coronado.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Burro empinado, por hombres es contado.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Bocado comido no guarda amigo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.