Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Yo que callo, piedras apaño.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Nadie sabe para quien trabaja.
La necesidad tiene cara de hereje.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Que mañana hay misa para los sordos.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Obra acabada, a dios agrada.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Palo dado ni Dios lo quita.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Quien no sabe dar sabe recibir
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Come santos, caga diablos.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Víbora que chilla no pica.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Más perdido que perro en misa.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.