El perro de buena raza hasta la muerte caza.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Con pedantes, ni un instante.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Come y bebe, que la vida es breve.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Las desgracias no vienen solas.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
No tropieza quien no anda.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Para atrás ni para coger impulso.
Los vicios no necesitan maestro.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Perro que no anda no encuentra hueso.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
No hay caldo que no se enfríe.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Estómago vacío no tiene oídos.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Casa hecha, sepultura abierta.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.