El agradecido no olvida el bien recibido.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A marido ausente, amigo presente.
Donde mores no enamores.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Mal se cuece olla que no se remece.
El que debe y paga, descansa.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
El que no tranza no avanza.
El mandar no quiere par.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
La confianza mató a su amo.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
El fraile, la horca en el aire.
También de alegría se puede morir
A golpe dado no hay quite.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
La letra mata, su sentido sana.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Ignora al ignorante.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
La vida es un soplo.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Mal ojo se le ve al tuerto.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Amor grande vence mil dificultades.
Hay que dar tiempo al tiempo.