El amor no respeta a nadie
Bien reza, pero mal ofrece.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Quien duerme no coge liebre.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Haces mal, espera otro tal.
De la esperanza vive el cautivo.
Antes doblar que quebrar.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
La mejor suegra, la muerta.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Dios castiga, pero no ha palo.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Con leña prometida no se calienta la casa.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Bestia alegre, echada pace.
Nunca falta Dios a los pobres.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
El que se apura llega tarde.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Mal oledor, mal catador.
Nadie da nada a cambio de nada.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Pájaro viejo no entra en jaula.