Mal hace quien nada hace.
Gente parada, malos pensamientos.
Para bien morir, bien vivir.
Hay quien no ve su camino.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Más vale tarde que nunca.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
Atente al santo y no le reces.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
A quien no habla, no le oye Dios.
La madurez solo se vive una vez.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Casa convidada, pobre y denostada.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
El que no agradece, no merece.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Date prisa, pero no corras.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
La manda del bueno no es de perder.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El miedo no anda en burro.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Para prosperar, madrugar.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El amor de carnaval muere en la cuaresma