El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Para poca salud, más vale morirse.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Dios acude siempre.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Amor nunca dice basta.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Una flor no hace primavera.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
La edad de oro nunca es la presente.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Hoy no se fía, mañana sí.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
El que con locura nace, con ella yace.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
A la par es negar y tarde dar.
Al mal paso, darle prisa.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Todo gran amor no es posible sin pena.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Cuídate del amigo al que has ofendido
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Los medicos también se mueren.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Quien bien quiere, tarde olvida.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Madre y teja, no pierde por vieja.
No hay dicha, sino diligencia.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Con promesas no se cubre la mesa.
A tal amo tal criado.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Fiate de Dios y no corras.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
A barba muerta, obligación cubierta.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.