Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
No se manda al corazón
Quien nada pide, nada recibe.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
No hay novia fea ni muerto rico.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Dios consiente, pero no siempre.
El amor no quiere consejo.
Guardia viejo no cae en gancho.
Confesión hecha, penitencia espera.
Tiempo que se va, no vuelve más.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Un alma sola, ni canta ni llora.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
El que anda en silencio, cazar espera.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
La rata avisada, no muerde carnada.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
El que no mira, suspira.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
No te acostumbres a lo que no dure.
La mala fe, no pare hembra.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Hierba segada, buen sol espera.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
El amor no se mendiga, se merece.
Hasta que el cuerpo aguante.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.