El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Burro empinado, por hombres es contado.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Mal apaña quien no engaña.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Bicho malo nunca muere.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Cuantos más seamos, más reiremos.
El interés tiene patas.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
La democracia también genera hombres deshonestos
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
A liebre ida, palos al cubil.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Corre más una loca en chanclas.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
La honestidad es un vestido de oro
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
A confesión de parte relevo de prueba.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.