La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
La fantasía es más veloz que el viento
Baila más que un trompo.
Casa convidada, pobre y denostada.
A la ocasión la pintan calva.
Remo corto, barca pequeña.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
A falta de pan, buenas son tortas.
Es más terco que una mula.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La ley justa no es rigurosa.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Mal acaba quien mal anda.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A la mujer brava, la soga larga.
La fantasía es necesariamente inútil
A virgo perdido nunca falta marido.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La verguenza es último que se piedre.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Cazador, mentidor.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Lágrimas de viuda, poco duran.