Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Favorecer, es por norma perder.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Bonitas palabras al más listo engañan.
No hay albarda que le quede bien.
Peor está que estaba.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
Pon y te llamaran gallina.
Quien bien ata, bien desata.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Quien no canea, calvea.
Cochino matado, invierno solucionado.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
La leña torcida da fuego recto.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
El borriquito delante, para que no se espante.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
No tocar pito.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Hacer de toda hierba un fardo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
El pez grande se come al chico.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Se oye mal pero descansa el animal.