Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Las arrugas son la tumba del amor
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
La manzana podrida pudre a las sanas.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
A tal amo tal criado.
Al mal segador la paja estorba.
Con los años viene el seso.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
A más beber, menos comer.
Escarba la graja, mal para su casa.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Entre más viejo más pendejo.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Corta despacio, que hay poco paño.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
La reputación dura más que la vida.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Beber con medida alarga la vida.
El tiempo aclara las cosas.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Alma sin amor, flor sin olor.
De buena semilla, buena cosecha.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.