Cuenta errada, no vale nada.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A buen señor, buena demanda.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Poco a poco se anda lejos.
Quien nada hace, nada teme.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Quitada la causa se quita el pecado.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Quien hace, aplace.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Saber poco obliga a mucho.
Cual el tiempo, tal el tiento.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
El que está a las duras, está a las maduras.
Más vale dar que la carga llevar.
Lo que mucho se usa, poco dura.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Daño merecido, no agravia.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
A buena mujer, poco freno basta.