Buena madera, buen oficial espera.
Sayo que otro suda, poco dura.
Para prosperar, madrugar.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Ausente, apenas viviente.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Donde hay leyes, hay trampas.
Pobreza, víspera de vileza.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
Paja triga hace medida.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Más vale prevenir que curar.
Aquel que guarda siempre tiene.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
El diablo nunca duerme.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
La mala cama hace la noche larga.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
La buena vaina no hace buena la espada.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El que la ley establece, guardarla debe.
Hablar a tiempo requiere tiento.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
A bien se llega quien bien se aconseja.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Hasta los animales se fastidian.
Errando errando, se va acercando.