La ambición mató al ratón.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Los vicios no necesitan maestro.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A mala suerte, envidia fuerte.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
A mala venta, mala cuenta.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
La buena mula en el establo se vende.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Comer uva y cagar racimo.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
A secreto agravio, secreta venganza.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
La col hervida dos veces mata.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Mientras más grandes, más rápido caen.
De tal palo tal astilla.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
De buen caldo, buenas sopas.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.