Bota vacía la sed no quita.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Nunca te apures para que dures.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Guarda que comer y no que hacer.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
El que no se embarca, no se marea.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Buey viejo, no come tronco.
El que algo teme, algo debe.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
El que camina, no estorba.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Ni quito ni pongo rey.
Molino parado no gana maquila.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Es más terco que una mula.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Canario triste, no come alpiste.
Al desganado, darle ajos.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Donde está la aguja está el dedal.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Casado, pero no capado.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.