Cuando la mula ríe, el asno llora.
Hay que coger al toro por los cuernos.
El que ama, teme.
El monte tiene ojo.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
No es la miel para la boca del asno.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
A la fuerza no es cariño.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Gallo fino no extraña gallinero.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Al asno lerdo, arriero loco.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Muchas hormigas matan un camello.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Secreto a voces.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Más ordinario que una vaca con pedal.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Dichosos los ojos que te ven.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.