Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
A buen juez, mejor pastor.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
La buena uva hace buena pasa.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Bien o mal, junta caudal.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
El agua tiene babosas.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Cacarear y no poner, bueno no es.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A burro viejo, poco forraje.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Se oye mal pero descansa el animal.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
No hay enemigo chico.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Flor temprana fruto no grana.
El buen hijo a su casa vuelve.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Malos humores salen con buenos sudores.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Zapato que aprieta, no me peta.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Para el mal peón, no hay buen azadón.