Cada cual arrima su sardina a la braza.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El que nada no se ahoga.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
El que a hierro mata , a hierro muere.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
A Dios, nada se le oculta.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Dios no espera año para castigar.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
El rico nunca está satisfecho.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.