Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
El amor no se mendiga, se merece.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Si amas a alguien, déjalo libre.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Haz el bien y olvídalo.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
No tocar pito.
Quien debe y paga, no debe nada.
Nada tiene al que nada le basta.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Olla quebrada, olla comprada.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Confesión obligada, no vale nada.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Hay que dejar ir al mundo como va
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
El que espera desespera.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
A donde fueres haz lo que vieres.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.