De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Al mal tiempo, buena cara.
El verano muere siempre ahogado
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
La vida no es senda de rosas.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
La vejez mal deseado es.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Quien lengua ha, a Roma va.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Quien ríe y canta su mal espanta
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Más aburrido que mico recién cogido.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba