Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Caldera observada no hierve jamás.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Más puede Dios que el diablo.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
El diablo está en los detalles.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Dios los cría y el diablo los junta.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Refrán de palo, refrán de fuego.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Santo que mea, maldito sea.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
A la gente alegre el cielo la ayuda
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
La ira es locura el tiempo que dura.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Todo mi gozo en un pozo.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.