Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Madruga y verás; busca y hallarás.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Difama, que algo queda.
Pereza no alza cabeza.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Grandotas aunque me peguen.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
El ingenio obvia dificultades,.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Me picó una araña y me até una sábana.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El flojo trabaja doble.
Saber uno los bueyes con que ara.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Oir a todos, creer a pocos.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Burla con daño, no cumple el año.
La alegría alarga la vida.
El relajo es dulce después del trabajo.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Por unas saludes, no te desnudes.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
La que da beso da d'eso.
El cebo oculta el anzuelo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El que se brinda se sobra.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
A comida de olido, pago de sonido.
Bastante colabora quien no entorpece.
De lo vedado, un solo bocado.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
El miedo guarda la viña.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Que aproveche como si fuera leche.
Boca abierta, dientes de oro.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.