No eches más leña al fuego.
Quien te ha visto y quien te ve.
Haz mal y guárdate.
Blanco y mojado, sopas de leche.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Del ahorro viene el logro.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Yo para ser feliz quiero un camión.
No hay dicha, sino diligencia.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
La col hervida dos veces mata.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El burrito siempre busca pastito tierno.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Agua estantía, renacuajos de día.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Lo barato cuesta caro
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Igual con igual va bien cada cual.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
El hombre propone y Dios dispone.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Se las sabe por libro
Como turco en la neblina.
A buen hambre, no hay pan duro.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Loro viejo no aprende a hablar.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Como la espada, así la vaina.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Quien acomete vence.