Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Burro adornado, busca mercado.
La prisa será tardar.
Dios aprieta pero no ahoga.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
El mejor cazador, miente más que caza.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Sarna con gusto no pica.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
De esta agua no beberé.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
La mala fe, no pare hembra.
Dar una fría y otra caliente.
Lo barato cuesta caro
Hablar bajo y obrar alto.
Al mal paso, darle prisa.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
El ojo es más grande que la barriga.
Aquel que guarda siempre tiene.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Al asno lerdo, arriero loco.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.