Arca abierta al ladrón espera.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Mañana te lo dirá la vida.
Más enredado que un kilo de estopa.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Tanto tienes, cuánto vales.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Juez con prisa, juez que yerra.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Cada uno es artífice de su ventura.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
No hay mal que por bien no venga.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Amistad de juerga no dura nada.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A mamar, todos nacen sabiendo.
La buena hija dos veces viene a casa.
En arca abierta, el justo peca.
A una bola no se le puede sacar punta.
Voy a ir hacer un mandado.
Mas vale dar que recibir.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Buena vida, arrugas tiene.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
De día no veo y de noche me espulgo.