Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
En pedregal no siembres cereal.
Cuenta y razón conserva amistad.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
De todos modos, Juan te llamas.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Un espejo no sabe ser embustero.
Casado, pero no capado.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Mallorquina, puta fina
El que ríe el último, ríe mejor.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Alegrías secretas, candela muerta.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Buen podador, buen viñador.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
No saber ni torta.
Quien no arrisca, no aprisca.
Paga adelantada, paga viciada.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
No hagas bien sin mirar a quien.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
No hay bestia que no brame en su guarida.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Que no me busquen porque me encuentran.