Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
El ojo quiere su parte
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Gracias que hacen pero no la ven.
Hay gustos que merecen palos.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Tiene más miedo que vergüenza.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Dar palos de ciego.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Alegría amagada, candela apagada.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
A la madrastra, el nombre le basta.
Dar al olvido.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
El jorobado no ve su joroba
Para muestra basta un botón.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Hay que ver para creer.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Buena madera, buen oficial espera.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
El arco iris brilla después de la tempestad.
El que se apura, poco dura.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Peso y medida, alma perdida.
Paciencia y barajar.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Lo que va viene.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
A cualquier cosa llaman rosa.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Un muerto abre los ojos al vivo.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Lo que se hace de noche sale de día.