Oficio ajeno, dinero cuesta.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
El queso pesado, y el pan liviano.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El tiempo es el mejor consejero
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
A manos frías, corazón ardiente.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Quien no tiene quiere más.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
No quieras nunca buenos comienzos.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Lo que va viene.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
El tonto ni de Dios goza.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
A buena confesión, mala penitencia.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
A palabras necias, bofetones.
El hábito no hace al monje.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
El que come y no da, en el cielo lo verá.