Proverbios Chinos

Proverbios Argentinos

Proverbios Mexicanos

Proverbios de la Biblia


Proverbios Árabes

Provérbios Griegos

Proverbios Judíos

Proverbios Egipcios

Proverbios Franceses

Proverbios Ingleses

Proverbios Rusos

Proverbios Latinos

Hijo mío, no te olvides ...




Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2

Proverbios y dichos relacionados


No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9

No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8

Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6

Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4

Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15

Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran

Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de quedar preso. Proverbios 3:24-25-26

La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.

Vida sin amor, años sin verano

Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.

El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.